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“Rodo” Santamarina: “Nunca dejamos de aprender y menos en esta profesión” 

El bailarín y coreógrafo repasó con nosotros su carrera profesional y su amor por la danza.

– Vamos a arrancar hablando de amor, ¿cuándo empezó el tuyo por la danza?– Recuerdo que mi mamá me decía que cuando era chico, bailaba con mi abuela en los pasillos del edificio, tendría….5 o 6 años. Después fui creciendo, y no sé por qué motivo empecé a tener vergüenza, y lo dejé de hacer, pero realmente lo disfrutaba o, por lo menos, me acuerdo de esa sensación. Volví a bailar a los 14 años y ahí decidí no dejar de hacerlo. Mi primer acercamiento con la danza fue con la salsa.

– ¿Cuáles eran esos sueños al comenzar la carrera? – ¡Uy!….creo que en ese momento era llegar a estar en un obra grande, en un musical. Me acuerdo que el primer musical que vi fue “Sweet Charity”, y salí fascinado del teatro. Me parece que en aquel entonces tener la posibilidad de vivir del arte también era algo que tenía como meta, y por el momento se viene cumpliendo.

– ¿Con qué trabajo pudiste sentirte que empezaste a ser un profesional de la danza?– Cuando entré a la compañía de Alejandro Ibarra, “Proyecto Dos”. Específicamente cuando estrenamos la primera obra, “Surmenage a Trois”. Algo previo a eso en lo que participé que también fue muy importante fue “HSM, La Selección”. Era la primera producción de una película de Disney en Argentina.

– ¿Con que estilo te sentís más a gusto?– A lo largo del tiempo fui cambiando de preferencia, por momentos fue el Contemporáneo, los bailes de pareja, pero definitivamente me quedo con el Jazz. 

– Fuiste coreógrafo de “Malaui”, un musical que tenía canciones de Coldplay, ¿fue difícil coreografiar los hits de la banda inglesa?– ¡Absolutamente! Sentí que tenía una responsabilidad muy grande, y fue complejo a la vez. Tuve armar coreografías que estén a la altura de esas canciones conocidas por todos, pero al mismo tiempo no dejar de contar la historia. De todas formas creo que esa mezcla me impulsó a crear cosas q nunca pensé que podía armar. Y por suerte conté con un elenco que confiaba en mi y se prestó a mi locura. 

– Contanos tu experiencia de ser parte de “Sugar”, una de las obras más vistas de la cartelera porteña en 2017 y 2018.– ¡Excelente! Creo que una obra de este calibre es la objetivo de cualquier bailarín. No solo la producción es inmensa sino que tiene muy buena repercusión en la gente, por eso le sigue yendo bien. Es un elenco muy grande. La mayoría nos conocíamos de otros trabajos, lo que hizo el trabajo y la convivencia mas fácil. La verdad que la pasamos muy bien en el escenario como en backstage.

– ¿Cómo te ves hoy, después de todo lo recorrido?– Contento, establecido como artista por todo lo aprendido, pero al mismo tiempo con ganas de más. Siempre me interesó conocer diferentes estilos, danzas de diferentes partes del mundo. En definitiva nunca dejamos de aprender y menos en esta profesión. 

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